Puedes cenar con una multitud de opciones de cocina entre los más de 37 restaurantes que se extienden desde la dársena del Puerto de Valencia a lo largo del Paseo de Neptuno hasta llegar hasta el hotel que se levanta sobre el antiguo Balnerario.

LAS ARENAS

Puedes bailar porque la música es la pro­ta­gonista de los pubs y discotecas de Las Arenas.

Puedes quedarte a dormir porque dis­po­nes de una amplia oferta de alojamientos para disfrutar de un desayuno frente a la playa.

Puedes tomarte un aperitivo después de dar un paseo y contemplar la playa y los que disfrutan en la arena del domingo por la mañana.

Puedes aparcar porque frente al Paseo de Neptuno se ha habilitada una zona de aparcamiento con más de 1.500 plazas.

Puedes tomar una copa porque es un ex­ce­lente lugar para quedar con tus amigos y tomar una copa. Además, al estar junto al centro de la ciudad, podemos coger un taxi y compartir entre todos un importe razonable.

Puedes pasear o hacer deporte como los que eligen Las Arenas para dar un paseo en bici, hacer footing o jugar un partido en la misma playa.

Puedes tener una reunión de trabajo mientras degustáis una excelente paella va­len­ciana o cualquiera de las especialidades de arroz que ofrecen los restaurantes de Las Arenas.

Puedes ver los barcos llegar al estar junto a la dársena de La Marina Real Juan Carlos I del Puerto de Valencia. Puedes tomar un helado mientras disfrutas de las tardes de sol, aunque sea invierno. Allí los atardeceres son mágicos.

Puedes leer la prensa en cualquiera de las terrazas, o leer un libro mientras te tomas una cerveza excelentemente fría.

Puedes almorzar y mantener una reunión de trabajo en la tranquila atmósfera de este lugar único de Valencia.